lunes, 12 de abril de 2010

QUIZAS MAÑANA


Es un 14 más. También un 14 menos. Como todos los meses llegó caminando y se aproximó a la orilla, con el mismo temor y la misma esperanza que lo acompañan desde hace siete años.
Es un día claro. El sol se despereza sobre el agua y le cuesta mirar fijamente el horizonte. Pero lo ayuda. El sol lo ayuda. Siente la calidez otoñal sobre la espalda y se siente mejor. La tibieza y suavidad de esta mañana lo animan. Se acerca hasta el borde del muelle y mira el río, el río ajeno, el río ladrón.
Todo está tan calmo, ni siquiera hay viento. Se arrepiente de haber venido. Tampoco hoy la va a ver. Se siente débil, flojo. Apoya una rodilla en el piso buscando apoyo para el alma y rastrea en la inmensidad con los binoculares. Busca su sonrisa, o su mano saludando divertida desde el agua. Busca aquel amor que decidió irse justo aquí. Ese amor que él se resiste a perder, que aún busca, cada 14, al amanecer.

Publicado en lanacion.com - Minicuentos


martes, 30 de marzo de 2010

ORDEN NATURAL



Odio tus silencios llenos de voces,
que devoran ellas, mis intenciones.
Detesto si callas y tanto dices,
tanto te guardas y nada omites.
Maldigo tus males, uno por uno…
no por ignorar, sólo los anulo.
Repruebo tu método instrospectivo,
el que no deja que hables conmigo.
Peno la ruta de tu juicio al mío,
oquedad profunda, casi un abismo.

Sin embargo

Amo la claridad de tu palabra,
por eso mi silencio es quien habla.
Adoro cuando miras, cuando callas
sé tus secretos y por qué los guardas
Bendigo tu dualidad en esmero
no por perversión, sino por espejo.
Admiro tu intrepidez y entereza
esa hombría, tu temple, tu fuerza.
Honro el viaje a tu intelecto,
allí donde el mío encuentra eco.


Entonces

Cuando calles, háblame,
cuando guardes, escóndeme,
cuando enfermes, contágiame,
cuando mires tu interior, llévame,
cuando discurras, infiéreme.

Si de todas formas

No me hablas,
ni me escondes,
ni me contagias,
ni me llevas,
ni me infieres,
seré tu amiga siempre,
porque es ese,
el orden natural de las cosas.

lunes, 29 de marzo de 2010

PANZA Y PECAS



Desde temprano, recorre el tren de punta a punta descansando unos minutos en cada vagón. La veo a la mañana y también a la tarde, cuando regreso de mi trabajo.

Está embarazada y carga en brazos una nena con chupete, que tendrá no más de un año. La lleva enganchada en la cintura, del lado izquierdo, con las piernitas abiertas. Es petisa. Piernas y brazos muy delgados.

Pecas. Los brazos están llenos de pecas. Una al lado de la otra. Chiquitas.

Tiene poco pelo que lleva recogido en una cola sobre la nuca. Hacia la derecha, cuelga un mechón naranja, producto de una mala decoloración casera. Resalta el mechón sobre su piel oscura, curtida.

Pecas. En la nariz, en los pómulos.

Siempre usa calzas grises o negras y remeras cortas. Se le ve la espalda y la panza. Linda panza. Ya tiene el ombligo salido.

Pecas. En la panza también tiene pecas.

No ofrece ningún discurso. Sólo pasa por los pasillos y cada tanto dice “si me pueden ayudar...” y prolonga la segunda ‘a’. Ni siquiera extiende la mano. Sólo lo hace cuando le dan una moneda.

Debajo de la panza lleva una riñonera negra con el cierre abierto. Asoma un atado de Camel y una mamadera.

Cuando llega al final del tren, se apoya contra la cabina del conductor y espera. Cambia a la nena de posición. La coloca al frente, sobre la panza. La nena la abraza y reposa la cabeza sobre el hombro de la mamá.

Pecas tendrá unos 13 años. Y ya está cansada.

jueves, 25 de marzo de 2010

Memoria. Justicia. Verdad.



Dicen por ahí, los que saben mucho, que las palabras, entendidas como signo, como imagen acústica refieren a un concepto, una imagen que, en el plano mental reemplaza ese signo por el concepto al que se lo asocia.
Esta asociación nos permite decir “mesa” y que todos aquellos que hablamos el mismo idioma sepamos a qué se refiere ese concepto. En el mismo sentido, es complicado que alguien, desde el discurso, pueda hacernos creer que algo que llamamos “mesa” se refiere al concepto que tenemos internalizado como “silla”.
Pero qué pasa cuando no hablamos de objetos tangibles, cuando los signos lingüísticos se refieren a imágenes abstractas, a ideas, a conceptos en sí mismos?
En esos casos hay una definición que brinda el diccionario, un postulado asociado al significante, casi como un axioma, que tomamos como significado.
Esa definición entonces, hace que todos aquellos que hablamos el mismo idioma sepamos a qué se refiere ese concepto. Pero, a diferencia del caso anterior, no es tan complicado que alguien, desde el discurso, pueda hacernos creer que algo que yo llamo “oportunismo” se refiere al concepto que tenemos internalizado como “memoria”, que la “arbitrariedad” es “Justicia” y que la “hipocresía” es “Verdad”.
Con mucha bronca estuve escuchando discursos varios estos días sobre el 24 de marzo. Si es un día para festejar o para conmemorar. Si debe ser feriado o no. Si siendo feriado se tiene que pasar al lunes o al viernes, bla bla bla. Eso en cuanto a la fecha, pero qué se supone que es el 24 de marzo?
Y ahí la bronca pasa a ser indignación. Es el día de la Memoria, la Verdad y la Justicia. Y se llenan la boca por los signos, los repiten y le ponen solemnidad al tono y la voz entrecortada en la oratoria.
Resulta ser que ahora son abanderados de la justicia quienes en 1983 apoyaban la fórmula Luder-Bittel que pensaba mantener la ley de autoamnistía de los militares.
Resulta ser que ahora son paladines de la verdad quienes en 1989 y 1990 (si la memoria no me falla) seguían fielmente al entonces presidente Menem que indultaba a militares y miembros de organizaciones armadas juzgados y presos según la ley en democracia.
Escucho los discursos y empiezo a inquietarme por la mutabilidad del signo. Temo que ahora Memoria sea algo diferente. Siento que las cosas terribles que nos pasaron sirven de herramienta de Marketing del poder, que los Derechos Humanos son simplemente un instrumento de arenga popular, que se constituyen en un panegírico hacia los dueños del desconsuelo.
Y entonces la indignación me dá vergüenza. No sé cómo vamos a explicarle a las generaciones que nacieron en democracia qué es el 24 de marzo. No me gusta cómo se van sucediendo los hechos, cómo se usa el dolor, cómo se aprovechan del NUNCA MAS. Ojalá que la diacrónica del lenguaje tenga una mejor evolución en lo que al significado de estos términos se refiere.

lunes, 8 de marzo de 2010

DIA DE LA MUJER


Copenhague, 1910, II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas. Clara Zetkin, militante del Partido Socialdemócrata de Alemania, propone el establecimiento del Día Internacional de la Mujer Trabajadora como método de lucha por la causa de la mujer. Esta lucha era por la igualdad de derechos: derecho de voto y de ocupar cargos públicos, derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.
Nueva York, 1911, incendio de una fábrica textil en la que mueren más de un centenar de mujeres. Mueren en defensa de sus derechos: jornada laboral de 8 horas, igualdad de condiciones laborales.
Rusia, 1917, amotinamiento de mujeres en reclamo de Alimentos, “Pan, paz y libertad”. Comienzo de la Revolución Rusa. El gobierno provisional otorga el derecho a voto a la mujer.

Curioso, no? Nada tiene que ver la historia con lo que hoy parece contentar a tantas mujeres. Ahora nos incluyen en todos los discursos con la famosa cuestión de género. Y tengo la sensación de que lo único logrado es alargar el discurso en una clara estratagema gramática: “Queridos y queridas alumnos y alumnas, madres y padres. Estamos aquí reunidos y reunidas…” Para eso lucharon?
Quizás también lo hicieron para conseguir el cupo del 30% de mujeres en las listas de candidatos a una elección. Y así, sólo para cumplir el cupo, hemos escuchado lamentables discursos de candidatas que no voy a mencionar, muchas de ellas artistas que sólo posaban para la foto. Esos eran los derechos?
Es posible que también lo hayan hecho para contar con una mujer a cargo de la presidencia de un país que se encargue de decir en cada discurso lo difícil que le resulta a una mujer ocupar ese tipo de puestos. Esa era la idea?
Seguramente nada de eso las impulsaba. Eran mujeres con coraje, algunas intelectuales, otras no, pero todas bravías. Ninguna oculta tras el patrocinio de un pantalón, sino con luz propia. Aún queda mucho por hacer y por recuperar. No me siento igual a los hombres, no quiero ser igual, pero sí quiero tener igualdad de oportunidades, mismos derechos, mismas posibilidades. No para mí, para todas las mujeres. No para la Argentina, para todo el mundo. No para hoy, para siempre.
Gracias por la lucha de género, pero no quiero escucharlo o leerlo sólo en el discurso, me parece una burla.
Gracias por la lucha de cupo, pero no quiero ser un número puesto en la lista, quiero personas capaces, idóneas en puestos de gobierno, no un porcentaje obligado.
Gracias por la posibilidad de contar con mujeres dispuestas a ocupar el cargo de presidente (y no voy a decir presidente o presidenta) de la nación, pero sin victimización en la oratoria. Eso es igualdad, el resto es discriminación desde el género mismo.
El día Internacional de la Mujer no es un día comercial. No es un día para recibir tarjetitas de felicitación. No es un día para poner en el florero del escritorio la rosa que envia Recursos Humanos.
Creo que este día es para reflexionar, para recordar los logros de muchas mujeres que lucharon por nuestros derechos. Creo que este día es para continuar con esa empresa. Existen aún muchas mujeres en el mundo sin acceso a derechos básicos como la educación.
Este es un día en el que tengo más ganas que nunca de pedir cambios, de exigirlos, de participar, de recordar y recordar a todas aquellas mujeres que dedicaron su vida a esta lucha.
Tengo muchas ganas hoy de llorar también por algunas conquistas que hemos malogrado, como la jornada de 8 horas, la guardería en el lugar de trabajo o el tiempo de lactancia.
La mayoría de las mujeres no es diputada, ni senadora, ni presidente. Pero todas tenemos un hogar y/o un trabajo y/o una familia y/o un barrio. Ese es nuestro lugar de acción y ahí no voy a claudicar. Por el compromiso, la responsabilidad, la coherencia en todos los ámbitos y la dignidad, SALUD!!

miércoles, 27 de enero de 2010

SEPELIO


A Rogelio lo encontraron muerto. Los vecinos conocían su nombre por la correspondencia. Expósito, Rogelio. Vedia 1748.
Vivía en la casa vieja de mitad de cuadra. Era una construcción de una sóla planta pintada de verde claro, techo de losa y jardín adelante. Una portezuela de reja negra en medio de dos paredes bajas daban acceso a ese jardín, que Rogelio cuidaba muy bien. A la izquierda, un jazmín. A la derecha, sólo pasto, muy prolijo y algunas lajas grandes dispuestas sin sentido aparente.
Luego, la casa. La puerta de madera en el centro y dos ventanas laterales con reja también negra y persiana.
Adentro, nadie conocía. Nunca lo visitaron. No se sabe si tiene familia. En el barrio desconocen a dónde trabajaba o si trabajaba. En realidad, nadie sabe nada sobre él. Sólo que está muerto.
El hombre no hablaba con los vecinos. Si no fuera por esos "..ennn día..." que dejaba caer cada tanto, hubieran pensado que era mudo.
A los perros tampoco les hablaba, pero los acariciaba, les daba agua y comida. Las grandes lajas del jardín eran para ellos. Los traía de la calle. Uno atropellado, otro enfermo, otro desnutrido. Los curaba y los enviaba a la vida errante otra vez.
Cada tanto volvían, saltaban la pared baja, se echaban en alguna laja y lo esperaban.
Rogelio regresaba cada día puntualmente a las cuatro y diez, todos suponen que de trabajar, con la boina calzada hasta las orejas, el diario bajo el brazo y ambas manos en los bolsillos del pantalón. El gesto, adusto, mirando siempre hacia abajo como evitando encontrarse la mirada de algún otro.
Así, pasaba al jardín y, sin cambiar el gesto, acariciaba la cabeza de los perros. Luego entraba en la casa y cerraba la puerta. Siempre cerraba la puerta. Al rato salía, sin la boina y sin el diario. Ponía comida y agua a los perros y regaba el jardín.
A veces, los perros se acercaban a tomar agua de la manguera y lengüeteaban su mano antes de irse.
La vida de Rogelio era comentada por los vecinos y era el tema predilecto de la chusma. Se tejían historias entre mate y mate y se mascullaban barbaridades durante las cenas familiares.
Ayer doña Berta vio la puerta de la casa de Rogelio abierta y llamó a varios vecinos. Esperaron un par de horas conjeturando y luego, casi en procesión, se encaminaron hacia el 1748.
La comitiva, encabezada por el ferretero, se detuvo ante la reja negra y, tras un cruce de miradas, dos o tres de ellos batieron palmas, seguros de que no obtendrían respuesta.
Como así fuera, abrieron la portezuela y se acercaron a la puerta de madera entreabierta. Golpearon la aldaba con la misma expectativa. Sólo unos segundos después, empujaron la puerta y decidieron pasar.
Todo estaba oscuro y en silencio. La casa, de aspecto austero y monacal, parecía deshabitada desde hacía años.
Con sumo sigilo y siguiendo una previsible distribución de ambientes, llegaron al dormitorio. Y ahí estaba Rogelio, tendido en su cama, boca arriba, las manos cruzadas sobre el abdomen, los ojos y la boca abiertos. Blanco. Muerto.
La comitiva permaneció unos largos minutos inmóvil y muda ante la escena, hasta que doña Berta asomó la cabeza y lanzó un grito de horror. Recién ahí, los doce perros que rodeaban la cama abandonaron su pose de vigilia y mostraron los dientes.


lunes, 4 de enero de 2010

BRINDIS



Y se fue el 2009. Se llevó en un instante trescientos sesenta y cinco días cual moneda contante y sonante. Siendo las 00:00 hs del primer día del nuevo año, levanto la copa y brindo por todo lo que nos dejó.
Brindo por las lindas vacaciones que pasamos en Merlo, por el duro año laboral, porque tenemos luminarias en el living.
Brindo por la memoria y el legado de Alfonsín, de Benedetti, de la negra Sosa y por el alma de la abuela Rosa. Por los amigos reencontrados en facebook, y por los nuevos que el facebook me legó.
Brindo por la sobrina que viene y por los tres solcitos más que me hacen tía. Porque mi chiquito dio sus primeros pasos en el jardín, por mi príncipe egresadito, por las seños maravillosas que tuvieron los dos.
Brindo por las elecciones, por el resultado y por la democracia. Porque alguien le recuerde a Cleto que es el hijo pródigo, no el dilecto.
Brindo por Mente Literata, por los que lo leen y por el post que Oblogo publicó. Por Mrs Pac-Man y por Ella & Mi.
Brindo por la TV pública que me permitió ver los partidos en vivo y porque alguien nos salve del negociado que lo permitió. Por la cancha nueva del Rojo, por el campeonato pasado y por el que vendrá. Por el Pincha y el Barça. Por la selección clasificada y hasta por la mamada.
Brindo por la gripe A, por las vacaciones prolongadas que me permitieron poner a prueba mis dotes de madre, docente, esposa, ama de casa, enfermera y todóloga (permiso Vallés, por el sustantivo).
Brindo por los muebles del dormitorio, por la tele chatita y por la bola de navidad gigante con Mickey nevado que se rompió.
Brindo ahora por el 2010. Por el bicentenario. Porque los festejos no se lleven íntegro el PBI. Porque hagamos algo inteligente y trascendente.
Brindo por los derechos de los herederos legítimos de estas tierras y por los de quienes heredamos el desastre de la conquista.
Brindo por la igualdad de derechos y oportunidades. Por las diferencias, por la no discriminación.
Brindo por mi familia, por estar siempre unidos. Porque no nos falte nada ni nadie en el encuentro de copas del 2011.
Brindo por la lluvia, porque sólo sea la suficiente, porque la naturaleza se apiade de la despiadada acción humana.
Brindo porque los mosquitos disminuyan su poder asesino, porque tengamos buen tiempo en la costa durante las vacaciones, porque baje el precio del Dermaglós factor 65.
Brindo por los que tendrán un hijo este año, porque se cumpla el sueño de tenerlo de quienes lo buscan, porque no haya padres sin hijos, ni hijos sin padres.
Brindo por un egoísta deseo de aumento de sueldo, porque este año podamos cambiar el auto o arreglar el baño. Porque Joakim colabore con la eliminación del rubro pañales de mi lista del super.
Brindo porque ya nadie tenga que dormir en la calle, por la educación para todos, por el acceso a los servicios de salud sin carencias.
Brindo porque sea más redituable el trabajo humano que el del capital. Porque el próximo premio Nobel de la Paz hable de la paz y no de la guerra.
Brindo porque este año pueda ir más veces al cine y al teatro, por la buena música, por aumentar mi colección de clásicos.
Brindo por el éxito de los emprendedores (sobre todo por el de la constructora del edificio de al lado, a ver si lo terminan este año, por favor!!!!)
Brindo por los 40 de Ari, porque siempre estemos juntos, por nuestro amor, por los proyectos, el cine, los viajes y el sexo.
Brindo porque el Estado se acuerde de cubrir las necesidades básicas. Por los gobernantes no brindo, aprendo a rezar.
Brindo porque no aparezcan más idiotas mediáticos y, si aparecen, que yo no me entere.
Brindo por mí, por vos, por nosotros. Por los que ya no están pero estarán siempre. Por el amor que, en definitiva, es el principio de todo.

CHIN CHIN!!